El Banco Central Europeo (BCE) redujo su principal tasa de interés en 25 puntos básicos, llevándola al 2%, su nivel más bajo en más de dos años. Esta decisión, que marca el octavo recorte consecutivo, responde al enfriamiento de la inflación en la zona euro y al impacto de las tensiones comerciales globales, especialmente entre EE.UU. y China.

A partir del 11 de junio, también entrarán en vigor recortes en las otras tasas clave del BCE:

  • Tasa de refinanciación principal: bajará a 2,15%
  • Facilidad marginal de crédito: bajará a 2,40%

El BCE reconoció que la incertidumbre comercial está afectando negativamente a la inversión empresarial y las exportaciones en el corto plazo. Sin embargo, señaló que el aumento de la inversión pública en defensa e infraestructura, junto a mayores ingresos reales y un mercado laboral sólido, brindarán soporte al crecimiento económico en el mediano plazo.

Inflación por debajo de lo esperado impulsa la decisión

La inflación anual de la zona euro se ubicó en 1,9% en mayo, por debajo tanto del 2,2% registrado en abril como del objetivo del 2% del BCE. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, también descendió al 2,4%, desde el 2,7% del mes anterior.

Factores como un euro fortalecido y precios de energía más bajos de lo previsto han contribuido al descenso de la inflación. Además, los bienes redirigidos desde EE.UU. a Europa, producto de los nuevos aranceles estadounidenses, podrían aumentar la oferta en la región y reducir costos adicionales.

Perspectivas de crecimiento e incertidumbre comercial

Aunque la eurozona logró un crecimiento del 0,3% en el primer trimestre de 2025, superando el 0,2% del trimestre anterior, el BCE advirtió sobre la alta incertidumbre futura. Los nuevos aranceles impuestos por EE.UU. siguen generando perturbaciones en el comercio mundial y presión sobre la demanda de los consumidores.

Pese a ello, iniciativas fiscales expansivas en países como Alemania están generando optimismo. Berlín ha modificado su política de “freno de deuda” para permitir un gasto en defensa superior al 1% del PIB y ha creado un fondo extrapresupuestario de 500.000 millones de euros para infraestructura.

¿Qué sigue para la política monetaria del BCE?

Aunque el recorte actual responde a condiciones macroeconómicas, expertos sugieren que el BCE podría mantener cautela en sus próximos pasos. Según un análisis de ING, el mercado ya anticipa un posible nuevo recorte antes de fin de año, que situaría la tasa de depósito en 1,75%.


Sin embargo, el rumbo de la política monetaria estará fuertemente influenciado por la evolución de las relaciones comerciales entre Estados Unidos y la Unión Europea, que en las últimas semanas han mostrado señales de deterioro.