Los mercados internacionales se preparan para una mayor volatilidad ante el riesgo de una escalada en el conflicto entre Estados Unidos e Irán, luego del reciente ataque estadounidense a instalaciones nucleares iraníes. Inversionistas y operadores anticipan una caída en los mercados accionarios y un aumento en la demanda de activos considerados refugio, como bonos del Tesoro y el dólar.

La posibilidad de que Irán responda con acciones que afecten el transporte energético, como el bloqueo del estratégico Estrecho de Ormuz —por donde transita cerca de una quinta parte del crudo mundial—, mantiene a los mercados en alerta. Especialistas advierten que un cierre de esta vía provocaría un fuerte repunte en los precios del petróleo y tendría efectos inmediatos sobre el comercio global de energía.

Fuente: Bloomberg

El petróleo Brent ha reaccionado con fuerza: desde el 13 de junio, tras el ataque inicial de Israel a Irán, ha subido 11% y actualmente ronda los US$77 por barril. Analistas de Morgan Stanley proyectan que, si el conflicto se intensifica y afecta los flujos de crudo en la región, los precios podrían continuar al alza. En cambio, una resolución rápida podría llevarlos nuevamente hacia los US$60.

Mientras tanto, el índice MSCI All Country World ha retrocedido 1,5% en lo que va del conflicto, y el S&P 500 ha disminuido ligeramente desde sus máximos históricos. A pesar de las tensiones, algunos expertos consideran que el impacto podría seguir siendo limitado, ya que muchos inversionistas han adoptado posiciones defensivas con anticipación.

El dólar estadounidense, tradicionalmente un activo seguro en tiempos de incertidumbre, se ha fortalecido cerca de 0,9% desde el inicio de las tensiones. Sin embargo, su desempeño ha sido moderado debido a las presiones generadas por las políticas fiscales y comerciales de la actual administración.

En el mercado de bonos del Tesoro de EE. UU., los movimientos han sido menos definidos. Aunque inicialmente los rendimientos bajaron, la preocupación por un posible repunte inflacionario revirtió la tendencia. Al cierre del viernes, el rendimiento del bono a 10 años se ubicó en 4,38%, con escasa variación desde el 13 de junio.

El desarrollo de los próximos días será clave para definir el comportamiento de los mercados. La reacción de Irán podría determinar si se mantiene la tensión regional o si los precios y activos globales encuentran mayor estabilidad en el corto plazo.

Fuente: www.bloomberglinea.com | Por Sagarika Jaisinghani, Macarena Muñoz, Ruth Carson y Anya Andrianova